La insondable compasión mostrada en todo momento por Dios y especialmente desplegada en y por Jesús de Nazareth, constituye el meollo, el motor y el núcleo de Su Misión para con toda la Creación. La nuestra, nuestra misión como hijos y seguidores suyos en este mundo, es mucho más modesta pero no carece de importancia porque emerge subsidiariamente, de la Suya. Y es esa misma compasión nacida de Nuestro Padre, mostrada y avalada en Jesús de Nazareth y comunicada y “contagiada” por el Espíritu a nosotros mismos, la que debemos
Read More